Congreso del PC cubano aprueba un plan de reformas económicas sin apertura política

El régimen franquista se encomendaba a las instituciones ante la ineludible y próxima desaparición del dictador, vanagloriándose de que todo quedaba atado y bien atado. Y el achacoso régimen castrista parece optar por una salida semejante ante su pavoroso fracaso económico y político. El VI Congreso del Partido Comunista concluía ayer en La Habana con la aprobación de un plan de tibia reforma económica -que pudorosamente llamaba actualización del modelo-, pero no por ello menos contradictoria con la ortodoxia socialista de medio siglo, unida a la negativa de acometer la reforma política.
Editorial caliente en El País.

Comentarios